martes, 2 de octubre de 2007


Día a día….hoy los taxis.

Esto ha sido difícil, complejo, el terminar cada día y pensar si lo hiciste bien o no, cada día aprendo algo nuevo, cada día es un nuevo tema, una nueva experiencia y no solo por estar en Cairo, creo que finalmente es mi esencia.
Siempre trabaje, siempre fui, lo que se llama, productiva y esta es la primera vez que soy mantenida y para que les voy a decir una cosa por otra, no es nada de malo J.
Me dedico a las niñitas, a la cocina, a las tareas, a los paseos, las clases de ingles, la lectura y mil cosas más que invento para ocupar mi tiempo, este blog es una mas de ellas.

Cada día en esta ciudad se debe lidiar con los taxistas, es el medio de transporte mas decente y por lo demas muy barato, esto es toda una experiencia, primero debes gritarle al taxista a donde vas, mientras pasan por la calle, porque no paran, si les conviene paran y tu corres a subirte, una vez a dentro tu suerte es variada, una y la mas usual es que sean parlanchines y te pregunten mil cosas en árabe y aunque no les respondas y trates de hacer que no entiendes, ellos insisten e insisten, la otra y es que te toque uno mal genio y que te deje a 4 cuatro cuadras de donde finalmente era tu destino y la peor es la del taxista religioso que va escuchando el Coran por la radio con el volumen al máximo y te bajas sorda y mareada.

Los taxis son un espectáculo, lo primero es que atrás jamás encontraras las manillas para bajar los vidrios, así que debes pedírsela al conductor y una vez que el vidrio este abajo o arriba, según la necesidad, la devuelves y ojo, porque si bajaste mucho el vidrio no te miran con buena cara si les pides este bien tan preciado nuevamente, adentro de este templo de tierra encontraras todo tipo de luces de neon, monitos colgando que hacen ruido, el perro que mueve la cabeza es nada en comparación con la decoración que aquí se usa.

Los taxistas generalmente manejan sin zapatos, así que siempre es mejor ir atrás.
Una vez que por fin llegaste a tu destino y si no fijaste el valor de la carrera antes de subirte, lo mejor es bajarse por lo menos 10 mts. mas lejos del lugar, ya que una vez abajo y con las puertas cerradas le entregas el valor de la carrera por la ventana y caminas hacia el lado contrario del trafico, por mas simpático que sea el chofer, siempre dirá que es poco, sobre todo si eres extranjera.

Lo otro que a mi me paso y que les pasa a muchos (mal de muchos, consuelo de giles), es que les pagas y te cambian muy rápido el billete y te dicen que te equivocaste, a mi me la hicieron una vez y hasta hoy reclamo de la pica que me da, la segunda vez que intentaron hacerlo, me quede dentro del taxi y empecé a llamar a la policía, el tipo casi se murió y me pidió que me bajara.

Los taxistas así como todos los conductores de Cairo tienen el tic de la bocina, no se sabe porque pero la tocan y por supuesto que no es el típico “titi” sino que es la cucaracha u otro tipo de música por el estilo, cuando deben retroceder el auto cobra vida y una encantadora mujer dice “cuidado vehiculo retrocediendo”, pero en árabe, ni les digo los ruidos de los señalizadores y los frenos.

Ellos son los dueños de las calles, se meten contra el tráfico, retan a los policías, les gritan a los otros conductores y ni hablar si se les cruza un pobre peatón.

Como sea este es el medio de transporte más rápido y seguro, como alguien me dijo después de bajarme por primera vez de un taxi “WELCOME TO CAIRO”

8 comentarios:

Maria de la Paz dijo...

Hermanita..........de puro imaginarmelo me cague de la risa jajajajajajajaj más folclorico.

Dale con la bocina jajajajaj

Galaicofaraónica dijo...

Olvidaste comentar que existen los "taxis amarillos", 1,5 libras por kilómetro, más la distancia desde SU punto de partida (¿quién lo sabe?) hasta donde tú lo esperas. Te dan ticket impreso, llevan AC, te preguntan por el volumen de la radio y, sabiéndose superiores en clase, nivel y caaballos de vapor, conducen transversalmente, supersónicamente y siempre atrozmente. El mareo forma parte de la emoción de senda atracción de feria. Pero lo que más molesta es la cara de satisfacción a la llegada, cuando se saben triunfadores y creen haberte agasajado con una espléndida velada. Lo dicho... Welcome!.

Anónimo dijo...

Oye!!! lo hiciste de nuevo, me sacaste lagrimas de risa....no conozco Cairo, pero creo que lo hare por tus palabras...
Desde Lima, gracias.

zaxaro dijo...

Por puro gusto, algunos recuerdos de taksi, jajaja,imin shimel= shimel,,,enaquais= 10 metros mas alla,,,What is your name???=cualquiera,Where you from= Xili...Zamorano Salas,,,
La cajita de tissue,la alfombra sobre el tablero, la chala en cualquier parte del piso,el Coran por supuesto y los abacanados con el asiento 1/2 cuadra detras del volante y por supuesto el olor,,,inimaginable,,,Alatul no mas

Mi vida en 20 kg. dijo...

M PAz, tal cual jajajaja...

Ivi, por lo demas los taxis amarillos son una aparicion, un destello, porque tu sabes que es casi imposible que paren, los ves pasar raudos y solo dejan en tu retina su color.

Zaxa,o el shimin de Walo jajaja...lo de la chala se me habia olvidado, cuantas veces pateamos las famosas chalas platicas para no ternerlas en nuestros pies jajaja. El pais del tissue.

Anonimo, gracias.

SHE dijo...

...nada que envidiarle a los taxistas de N York, o argentinos, cubanos, dominicanos y hasta Mèxicanos del D.F.jooooo

Este relato me encantò!

Mi vida en 20 kg. dijo...

Son terribles y agotadores jajja...

Asmahan Medinet dijo...

Lo peor de los taxis es el regateo, pero llega un momento en que te acabas acostumbrando. Muy bueno la clasificación que has hecho con los taxistas. Ay! El Yellow Car...todo un lujo,ese lo tomábamos por la noches, después de trasnochar.
;-)