martes, 16 de octubre de 2007

¿Y las Pirámides?...


No puedo postergar mas el tema, no puedo seguir escribiendo de Egipto si no les cuento de las Pirámides de Giza.

Hasta ahora ya las he visitado cinco veces y las he visto desde el camino cientos de veces más.
Las Pirámides encantan y no dejan jamás de asombrar y podría ir 500 veces y seguramente mi asombro no terminaría.

Al segundo día de estar en Cairo teníamos un almuerzo de bienvenida, al ir camino al restaurante aparecieron estas moles, quedamos pegadas a la ventana del auto, con ganas de que no avanzara muy rápido para poder verlas desde la distancia y disfrutarlas, era para mi hacer real la foto del atlas o de cualquier libro del colegio en que se mostraban Keops, Kefren y Micerinos.

Llegamos a un acuerdo con “A” y decidimos que las visitaríamos juntos, ya que empezaba la cosecha debíamos esperar a que él regresara a Cairo, así que esperamos y esperamos, hasta que por fin llego el día y las visitamos como cualquier turista, mirando hacia atrás este fue un gran error, pero lo disfrutamos.

Contratamos un auto con un chofer que hablaba español para que nos llevara, salimos del departamento a las 7:30 a.m. (por el calor siempre es aconsejable ir temprano), en el camino el chofer nos hablo que podíamos recorrer las Pirámides en camello, las niñitas fueron las primeras en decir “SI”, yo que no me subo a un caballo, no sabia que haría en un camello, pero en fin, estaba en Egipto e iba a visitar las Pirámides.

Llegamos a una callecita donde estaban los camellos descansando, en ese lugar los contrataríamos y el chofer nos esperaría a nuestro regreso.

Como somos 5 debíamos ver quien se subía con quien, ya que las niñitas, por su edad, no podían ir solas en un camello, como es lógico fue 3 y 2.

A mi me toco con “C” mi hija del medio y fuimos las primeras en subirnos al camello que estaba placidamente acostado, nadie nos aviso que primero se paraban con las patas traseras y de manera brusca, así que apenas se paro yo aplaste a “C” contra una parte de la silla, el llanto fue inmediato, no de dolor, sino que de susto, además el animal parecía enojado y hacia unos ruidos horribles, como comprenderán no alcanzo a levantar las patas delanteras cuando nosotras ya estábamos abajo, esta ha sido la única vez que he tenido algún tipo de acercamiento a los camellos.

Al ver el fracaso de nuestra expedición en estos enormes animales nos ofrecieron un carruaje, tipo Victoria, y fue lo que finalmente contratamos, iríamos felices trasportados por un caballo árabe precioso, era perfecto, pero no contábamos con que el caballo tenia problemas estomacales y si bien su primera descarga fue un ataque de risa generalizado, ya a la media hora estábamos todos con ganas de vomitar y las niñitas sintiendo pena por el pobre caballito enfermo.

Llegamos a la entrada, esa vista ya era suficiente, era increíble estar ahí, ¡estábamos en las Pirámides!, estábamos viendo la única de las 7 maravillas que aun esta en pie. (Dato aparte, solo Keops es considerada una de las 7 maravillas y no el conjunto de pirámides)

Pagamos nuestro ticket de entrada, que son muy baratos, tomando en cuenta el lugar que visitábamos, el chofer pedio que se los entregáramos ya que la policía turística podía pedírselos.

Empezamos el recorrido en nuestro carruaje con el caballito que necesitaba urgente una pastillita de “diaren”, primero Keops, enorme, preciosa, fotos y mas fotos, luego Kefren, también impresionante y finalmente Micerinos, bella.
Todo nuestro paseo iba acompañado por la voz del conductor de la carroza que hablaba de un ingles que no se entendía nada.

Por suerte, cuando estas caminado por las Pirámides hay muchos camellos esperando para que te saques fotos con ellos, así que el resto de la familia pudo subirse y tomarse la foto de rigor, con mi hija “C” solo miramos y nos poníamos para la foto a una distancia prudente.

A lo lejos vimos un mirador y le pedimos a nuestro amable chofer que nos llevara, pero el dijo que no estaba permitido, bueno a este mirador ya he ido 3 veces y claramente si esta permitido, el no quería perder mucho tiempo para así tomar a otros turistas.

Seguimos camino a la Esfinge, al llegar nos bajamos, ya que puedes entrar y verla desde muy cerca, una vez que estábamos en la entrada nos pidieron los famosos ticket, sin ellos no puedes entrar, explicamos que se los había dejado el hombre del carruaje y nos miraron con cara de “otro chofer apurado” y después de unas cuantas palabras entre los policías nos dejaron pasar.

En todo el recorrido están, como diría “Z”, las moscas playeras, vendedores que te ofrecen en todos los idiomas sus productos, son capaces de seguirte por horas para que termines comprando algo, era nuestra primera vez y caímos con todo, compramos el camello de peluche, los pañuelos árabes y cuanta cosa bonita había.

La esfinge es realmente impresionante, con su nariz cortada, las patas de león y su actitud de poder, es realmente maravillosa.

Durante todo nuestro primer recorrido en Giza tenia una sensación de alegría, de asombro, pensaba “de verdad estoy acá”, siento que jamás pude cerrar la boca en las 2 hrs. y media que duro nuestro paseo.

Al salir del sector de la esfinge nos esperaba nuestro ya querido chofer, tratamos de preguntarle porque nos había pedido los tickets, pero no valía de nada, ya que parecía no entender.

Camino de regreso al auto, por unas calles con mucho trafico y sin sabe bien donde estábamos, el carruaje se detuvo y en el mejor ingles que tenia el conductor nos pidió una propina para llevarnos de regreso, “A” le dijo que ya se había pagado el servicio y el que debía terminarlo, el hombre se enojo, se sintió ofendido y decía que el había sido un excelente guía y que merecía una propina, las niñitas empezaron a sentirse nerviosas y a preguntar que pasaba, finalmente se le dio la propina de muy mala gana, ya que desde nuestra visión la propina es un acto voluntario y no una obligación y a esas alturas sentíamos que el tipo no merecía “tip”.

Llegamos al lugar que nos esperaba el auto y ahí fue la primera vez que nos dimos cuenta que en Egipto no sacas nada con reclamar, todas las respuestas fueron “Sorry” y “Mahalesh (mala suerte en árabe)”.

A pesar de todo, del chofer, del caballo enfermo, de poner cara de buenos para que nos dejaran entrar al sector de Esfinge, de no poder visitar el mirador, de que nos hicieran pagar extra para llevarnos de regreso, de haber gastado 10 veces lo que gastamos ahora en una visita a Giza y de haber comprado cuando tontera había, esta ha sido lejos la mejor experiencia que he tenido, la sensación de estar de ahí, la emoción que me dio el caminar por primera vez alrededor de las Pirámides, el sentir la historia y el tiempo, el ver la cara de asombro de las niñitas y de “A”, que definitivamente no era distinta a mi propia cara.
Creo que por esto regreso cada vez que puedo y la sensación siempre es la misma.

Continuara……de las Piramides hay mucho por contar.

5 comentarios:

Nefert-Ivi® dijo...

Esta vez aporto la anécdota romántica...
Era mi primer viaje a Egipto y no podían faltar las pirámides. "Mi faraón", muy poco interesado en este tipo de cosas, sólo sabía ir, mientras yo le contaba su propia historia. Y entramos en la Esfinge. Lo primero que vimos fue un algibe y decidimos cumplir con la tradición, no sé si real o turística, pero la cumplimos. Justo debajo de la mirada omnipotente de Horus nos cogimos de la mano, cerramos los ojos y pedimos un deseo en silencio...
Un año después quise volver al mismo algibe para darle las gracias a aquel ser que me hizo ver mi destino sin ni siquiera abrir los ojos... :-)

Nefert-Ivi® dijo...

Por cierto, recomiendo la necrópolis de Sakkara. Está cerca de Giza (pasadas las pirámides, siguiendo uno de los canales del Nilo que las ladea) y al llegar, a un lado está la pirámide escalonada de Zóser (la primera construída) y al otro Menphis. A mí me gusta más que Giza. Además, en Sakkara se urdió la trama para asesinar a Roosevelt durante la II Guerra Mundial, pero Hitler salió escaldado. Parece ser que existe un túnel que conecta el Mena House (hotel emblemático de Giza) con Sakkara, donde estaba previsto que aterrizaran las fuerzas especiales del ejército nazi... Pero esto ya se sale del tema demasiado y no sé hasta dónde llega la realidad y desde dónde comienza la ficción... Me traicionan las pasiones ocultas ;-)

Anónimo dijo...

Esto si me gusto, esperare las segundas partes, parece que los Egipcios no trabajan bien el turismo, por que con esto nadie volveria.
¿Que paso con el Sr R que no defendio su postura con la CF?

Saludos LP

Anónimo dijo...

Bueno en relación al texto de hoy, debo decir que no termino de asombrarme y que espero algún día visitar Egypto para sentir todo aquello que se describe. antes seguramente cumpliré otro sueño, visitar machu pichu. En relación a el emplazamiento que me hace "LP"debo decir que esta es mi primera intervención despues de aquella opinión de "Z", en realidad ese es un tema que puede tomarse desde la perspectiva que se desee yo lo tomé por la parte cultural de los pueblos, me hizo ver "Z" que el tema pasa deser un tema cultural a un tema en se realiza en la clandestinidad, en la más oscura de las bajezas del ser humano....y respeto la posición, muy valida, sin embargo sigo pensando que las tradiciones culturales son propias de cada pueblo y hay que respetarlas sin tratar de meterse más allá. ahora si el tema del CF es o no un tema cultural...eso es otra cosa, y averiguando parece que "Z" tiene razón, está más cerca de ser un tema clandestino donde sólo se evidencia la inseguridad del hombre en una cultura machista, que ser una práctica con connotación de rito o tradición cultural.... pese a eso aclaro que mi punto de vista fue expuesto en relación a un acto realizado como tradición cultural, lo cual por antecedentes recabados no es así. razón por la cual defiendo mi postura, atendiendo a los antecedentes expuestos aquí.
Espero haber respondido a "Z" en su discrepancia y que lo siga haciendo cada vez que considere que existe otra posición, al igual como se lo pido a cualquiera de los posteantes, que encuentren que en mis opiniones hay un dejo de intranquilidad por lo leido. eso nos ayuda a crecer y a profundizar en temas relevantes. Amigos todos, las puertas abiertas para el debate, y a juzgar por ustedes.
Señor "R"

Nefert-Ivi® dijo...

Si todos fuéramos iguales o pensáramos igual, el mundo sería muy aburrido... Lo bonito de la libertad es que, pensando o siendo diferentes, podemos llegar a acuerdos y exponer nuestras opiniones, cambiarlas, mantenerlas, mejorarlas... Ésa es la riqueza del ser humano, ¿verdad?.
A mí también me encantaría ir al Machu Pichu. Lo que echo de menos aquí, en los colosos de las civilizaciones antiguas, es la naturaleza rodeándolos y dándoles ese toque especial de misterio, intriga y belleza... Aquí, lo primero que ves cuando llegas a Giza y te encuentras de frente a las Sras. Pirámides, es una abalancha de turistas, policías, vendedores de todo tipo, locales de excursión, caballos, camellos, microbuses, burros, coches... Y entre pirámide y pirámide, una carretera asfaltada que es la alegoría a la falta de respeto y poco cuidado que en estos lares se presta por el medio, en general... Para mí la erosionada nariz de la Esfinge ya es una obsesión, pues cada vez que voy, la veo con menos rostro y más deteriorada... Si no se toman en serio las fuentes de riqueza del país, algún día dejarán de existir tal como nosotros las hemos conocido, pues, entre la arena que cubre incansablemente las reliquias del pasado y el mal uso que hacemos de ellas, acabaremos por destrozarlo todo... :-(