lunes, 15 de febrero de 2010

Una historia que he escuchado muchas veces.

Salgo de mi mutismo para contar una historia que se repite en Egipto.

Copio aquí la realidad de una ciudadana peruana, la cual pide ayuda con urgencia .

Esta es la noticia:


Se casó en Italia, en donde conoció a Mamuth Hassan, un hombre que, con engaños la llevó a su país y no la dejó salir más. De lo amable y cariñoso que fue al principio con ella no quedó nada. Su conducta poco a poco se volvió agresiva. Entonces, comenzó a golpear Graciela.

Han pasado ya diez años de aquel viaje y ahora, Graciela quien ya tiene tres hijas de su matrimonio, clama ayuda para poder regresar a Perú con sus niñas. “Me maltrata delante de mis hijas, me golpea de una manera salvaje, me hunde los ojos con los dedos, me estira el seno o me tuerce los brazos y piernas. A mis hijas también las golpea”, contó Graciela en una comunicación por Internet que tuvo con su familia, y en presencia de los medios de comunicación.

Aunque Graciela podría regresar a Perú, asegura que no lo hará porque no está dispuesta a dejar a sus hijas quienes sí necesitan un permiso del padre para viajar. Por ello pide ayuda a la embajada peruana en El Cairo para que la ayude a viajar con sus hijas.

Según se supo, su esposo ya amenazó con degollarla si continúa con las denuncias y, según Punto Final, hace dos noches Mamuth golpeó durante horas a su desdichada esposa, por eso se espera que Graciela puede salir del infierno en el que vive, antes de que sea demasiado tarde.



No en todos los casos hay agresión física o las cosas llegan a este punto, pero si se repite la historia de una extranjera que conoce a un egipcio fuera del país o por Internet y al poco tiempo estan casadas y viviendo con ellos.

Conozco casos en que la experiencia ha sido satisfactoria y se han formado hermosas familia, la mayoría no puede decir lo mismo y muchas mujeres se ven engañadas o envueltas en situaciones o realidades de las que no saben como salir.