martes, 31 de marzo de 2009

Luxor dia final.

El ultimo día de nuestro viaje fue el mas intenso y cansador de todos, luego del globo y el Valle de los Reyes visitamos el Valle de las Reinas.

Este Valle recibe el nombre árabe de Biban el Harim que significa el lugar de las bellezas.
El recinto es mucho mas pequeño que el Valle de los Reyes y las piedras son de menor calidad, aun así a mi me pareció mas lindo.
Aquí se encuentran las tumbas de las reinas, príncipes y princesas de las dinastías 19 y 20.


Destacan 2 tumbas de reinas, la de Nefertari y la de Tity, ambas se encontraban cerradas.

En la tumba de Nefertari había un cartel que pedía no estar mas 10 minutos dentro, preguntamos la razón de ello y nos explicaron que era un lugar de peregrinaje y que había gente que estaba por horas dentro de la tumba.

El valle de las reinas fue consagrado a la diosa Hathor, diosa de la felicidad, el amor y alegría, entre otras cosas.

Las tumbas abiertas al publico eran muy pocas, ya que en la mayoría se estaban haciendo trabajos.


La que más me gusto fue la del príncipe Amochopechfu, hijo de Ramses III.

La tumba es pequeña, las paredes están cubiertas por vidrios para conservar las hermosas pinturas, al final de tumba se encuentra el sarcófago y en una cajita de vidrio hay un esqueleto en posición fetal que nunca supimos si era el del príncipe o el de algún monito.


Dentro de las tumba no se puede tomar fotos, las que aquí pongo están tomadas desde fuera.
En esta tumba nos paso algo que es muy típico aquí y que muestra un poco la personalidad de la gente que trabaja en estos lugares.

Como se ve en las fotos las paredes de la tumba están con vidrios, yo toque uno de ellos para mostrar a mis hijas una de las imagines, desde fuera recibí un grito “don`t touch!!!” (no toque!!!), mire al hombre que me grito y le dije “ok”, seguimos mirando las imagines y nuevamente grita mas enojado “don´t touch!!!!!!, sin que nadie haya tocado el vidrio nuevamente, debo reconocer que el cansancio tenia mi animo un poco malo y yo le regrese el grito “ don´t shout me again” (no me grite de nuevo), el tipo entro a la tumba gritando y gesticulando, el lugar fue un caos por unos instantes, el gritaba y yo respondía, cuando lo hice en árabe se dio cuenta que no me intimidaba, termino de gritar y se fue al fondo de la tumba donde esta el sarcófago.

Cuando llegamos a esa parte el estaba apoyado con todo su cuerpo en sarcófago, le dije en árabe y en tono irónico “ aquí no hay problemas para tocar?” a lo que me respondió, aun tirado sobre el sarcófago “don´t touch”.

Con este relato solo quiero contar que es usual que la gente que trabaja en las áreas de interés turístico abuse de su condición. Me imagino que sienten algún tipo de goce intimidando a los turistas, sobretodo si son mujeres.

Muchas veces también dicen que debes pagar una multa por haber faltado a alguna norma, pero como ellos son generosos se conforman con que les pagues un monto menor directamente y así lo pasaran por alto.


Luego del hermoso Valle de las reinas seguimos viaje al Templo de Hatshepsut, (la primera de las nobles damas), ella fue reina-faraón en la dinastía 18.

El templo sale de una montaña y la imagen al llegar es como de película, se hace increíble pensar que en ese gran cerro esta este hermoso edifico.


Como en el Valle de los Reyes también se accede al templo en tren, esta vez lo hicimos caminando, para disfrutar más de la vista.


Este templo es considerado uno de los más importantes en Egipto por el estilo de construcción, con grandes columnas y portales.
Hatshepsut fue faraona egipcia y sus intensiones eran comenzar con una dinastía femenina, lo cual no fue posible ya que, si bien, gobernó 22 años, sus sucesoras fueron muriendo de maneras misteriosas.


Los grabados de las paredes y los colosos de este templo son definitivamente impresionantes.


En el área derecha del primer piso nos encontramos con una pareja que tenia guía, así que mis hijas hicieron como que miraban en detalles las paredes para poder escuchar las historias de la faraona, en esto ellas ya son expertas.

Al salir del templo comenzó la tormenta de arena que amenazaba desde que se cancelo el vuelo en globo.



En el camino de regreso al hotel paramos a ver los colosos de Memnon, estas gigantescas estatuas representan al faraón Amenhotep III, a raíz de la tormenta y el frío éramos los únicos en el lugar.


Frente a ellos uno se siente enano, se percibe la grandeza de estas estatuas de piedra y el respeto que deben haber inspirado en sus tiempos.

La imagen de los colosos era para mí una foto en los libros de estudios escolares, así como las Pirámides y la mascara de Tutankamón. Todo esto representaba algo tan lejano y tan inalcanzable que el estar ahí me dio una sensación de “sueño cumplido”.


De este viaje tengo mucho más que contar, pero lo iré haciendo de poco y no de manera cronológica, si me gustaría dejar recomendaciones a los que tiene intenciones de viajar Egipto:

- Programar las visitas y no aceptar cambios de ultimo momento.
- En caso que el viaje considere un paso por Cairo, no comprar en Luxor artículos egipcios, ya que se pagara hasta 5 veces el valor de lo mismo que puedes adquirir en el gran bazar “Khan el Khalili”.
- No intimidarse ante la gente que trabaja en las tumbas o templos, ya que siempre quieren sacar provecho de los turistas, en caso de problemas lo mejor es recurrir a la policía turística.
- Ser muy estrictos en exigir que se realicen las visitas acordadas y llevar escritos los lugares a visitar, ya que muchos guías o transportes intentan evitar lugares y así tener tiempo para tomar otros turistas.
- Y por ultimo para que los que viajan por primera vez a Egipto tener cuidado con el mal de “Tutankamon”, que no es mas que una gran diarrea provocada por el agua y los alimentos mas lavados.

martes, 24 de marzo de 2009

Ultimo dia en Luxor, parte I



Este viaje a sido mas largo escribiéndolo que lo que realmente fue.

Luego de la pena del globo y del rico desayuno en el Winter Palace Hotel nos llego a buscar la van y sin el “no guía”, el cual llamo diciendo que estaba enfermo.

Este era nuestro último día, en la noche tomaríamos el tren de regreso a Cairo.

La primera visita fue el Valle de los Reyes, este valle contiene la mayoría de las tumbas de los faraones del Imperio Nuevo.



Al llegar al lugar hay unas instalaciones muy modernas donde se encuentra un mapa en relieve de la zona, así puedes organizar bien el recorrido dependiendo de lo que quieres ver.
La entrada da derecho a visitar 3 tumbas de un total de 62, la tumba de Tutankamón se paga aparte y tiene un valor de 100 libras egipcias (18 USD), con las ganas que tenia de verlo ni siquiera dude en comprar las 4 entradas.




El transporte te deja en la entrada del recinto, pero no en las tumbas, por lo cual hay dos opciones, subes caminando o tomas un tren abierto que te deja en el Valle.





El recorrido completo se hace a pie.

Al llegar al Valle y como en todo lugar de interés en Egipto, te encontraras con un sin fin de guías que ofrecen sus servicios, ellos te pueden guiar pero no pueden entrar a las tumbas.





La primera tumba que visitamos fue la de Ramses IV, en ella se entra por unos pasillos guiados, no se permite tomar fotos y menos tocar las paredes. Para mi fue fácil el recorrido de esta tumba ya que es en plano y ningún momento se siente el encierro.





















La segunda tumba fue la más esperada, la de Tut, al llegar no había casi gente y la cola que hicimos no duro mas de 10 minutos, la entrada es pequeña pero suficiente para contener unas fotos del lugar, una descripción general y la historia de Tut y su tumba.

Algo que me gusto mucho ver en esta corta espera fue que había una pareja de asiáticos en sillas de ruedas esperando a entrar, al llegar a la bajada de la tumba, unos enormes egipcios los tomaron, los pusieron es sus espaldas y bajaron con ellos a la tumba.


Yo estaba muy conciente de que bajaría si o si, la verdad es que no valía la pena mi preocupación, ya que la escalera no tiene mas de 30 peldaños y la tumba esta tan bien iluminada que el encierro no se nota.




La tumba en si tiene dos espacios, uno donde estas el sarcófago y el otro donde esta la pequeña momia, los dibujos de las paredes mantienen el color original.
En cada esquina hay cámaras de seguridad para asegurar que no se tomen fotos.
Todo el recinto esta cercado con cuerdas y rejas que impiden acercarse a la momia o el sarcófago.
La tumba en si me dejo sabor a poco, la creí mas espectacular, aun así creo que es algo que hay que ver.




Luego de la visita a Tut fuimos a ver a Tutmosis III, para acceder a esta tumba se debe subir un cerro entero por unas eternas escaleras que nos dejaron agotadas, yo venia con la valentía de haber entrado a las dos tumbas anteriores, así que no dude ni un minuto en empezar a bajar dentro del cerro el mismo que recorrido que habíamos hecho al subir.


Aquí no pude, a mitad de escalera me temblaron las piernas, me sentí ahogada y no resistí la sensación de estar con ese cerro entero sobre mi cabeza, regrese a la salida lo mas rápido que pude y mi amiga siguió el recorrido con mis hijas. Ellas me contaron que era una tumba grande, con mucho color e iluminación.




En todo el valle se ve gente trabajando en excavaciones, la imagen es como de los años 20, gente de ropa color caqui sentada bajo toldos amarillentos por la arena, llenos de mapas, papeles y hombres trabajando en busca de tesoros escondidos.


Al bajar de Tutmosis III nos quedamos mas de media hora mirando uno de estos trabajos.
Los hombres escarbaban la arena y separaban lo que les parecía que podía ser parte de algún objeto de greda o cerámica, cuando aparecía un trozo de algo mas definido lo metían en bolsas y lo clasificaban.


Para mis hijas esta fue la parte mas entretenida del recorrido, ya que ellas le decían a unos de los trabajadores “ese, ese” y el hombre las miraba con cara de “ muy bien!!” y metía en objeto en el canasto de “aprobado”.



La cuarta tumba que visitamos fue la Ramses I, al igual que Ramses IV no se debe bajar tanto, por lo cual la recorrí sin inconvenientes.

La visita nos tomo un poco más de dos horas.

Me imagino que por la fecha en viajamos, había muy poca gente, lo cual hizo que no esperáramos para entrar a los lugares, la temperatura, si bien mas alta que el Luxor, por lo encerrado del lugar, me pareció que era caluroso pero no en extremo, no puedo imaginar a la gente que recorre este lugar en pleno verano.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Cronicas de un viaje en globo


4am: nos levantamos para hacer el viaje mas esperado de todos, el viaje en globo, era nuestra vez y las niñitas estaban muy ansiosas, se despertaron sin reclamar y felices de tener frío.




5am: nos retira del hotel un auto de la empresa de globos contratada.




5:20am: llegamos al embarcadero para tomar el bote que nos cruzaría el Nilo, en este bote nos dieron un desayuno de bienvenida, gesto que se agradece ya que el café de esa hora es vital. La que mas disfrutó de esto fue “J” mi hija menor se comió todos los pastelitos que habían. Desde que te bajas del auto hay una persona grabando un video para que la experiencia que plasmada en un cd que después lo venden por 100 libras egipcias.
En total eran unos 6 botes con turistas de todas las nacionalidades.



5:45: desembarcaos en la ribera occidental del río Nilo, tomamos una van que nos llevaría al lugar donde salen los globos, este recorrido toma 15 minutos. Son varias las empresas de globos que hay en Luxor, cada piloto se hace cargo de su grupo, mas un ingeniero que ve el buen funcionamiento de ellos.





6am: llegamos!!! Ahí estaban los globos, estirados en un área sin plantaciones y a la espera de ser inflados y volar. A estas alturas la ansiedad de las niñitas era enorme, ya habían preguntado al piloto todas las características del globo, cuanta gente podía transportar, a que altura llegaba, cuantos vuelos diarios habían etc etc.





6:15am: se lanza el primer globo (de cumpleaños) para ver la dirección del viento.

6:20am: esperábamos, según nos dijo el piloto, que se autorizara el despegue.

6:30am: seguíamos esperando ya que la visibilidad no era buena y era un día especialmente ventoso.





6:40am: ya se han tirado más de 15 globos para entretener a los niños, seguimos esperando.

6:50am: ya nos sabemos de memoria los colores del globo que nos llevara, vimos los canastos, motores, la gente que trabaja ahí, pero aun no se autoriza el despegue.





7:00am: vemos a lo lejos que otro grupo de turista toma sus transportes y se retiran del lugar.

7:10am: las condiciones no mejoran el vuelo se cancela.

7:11am: 3 niñitas lloran a mares por no poder volar en globo. Retorno a Luxor.


Si bien mis hijas quedaron con una tremenda decepción, claramente las condiciones no se daban para volar y se agradeció que primara la seguridad a la venta. Nos ofrecieron el vuelo para día siguiente pero no era posible ya que viajábamos esa noche de regreso a Cairo.
En esto hay otro error de nuestro “no guía” ya que originalmente teníamos planeado el globo para el día anterior, pero él prefiero cambiarlo y hacer primero el viaje a Abydos, estos son detalles que ellos deberían manejar, ya que se suponen los profesionales del tema, Abydos se puede realizar sin importar las condiciones climáticas, no así el globo, por esta razón aconsejo a quien quiera hacer este viaje que el globo sea en los primeros días de estadía.




7:40am tomamos un súper desayuno en el hermoso hotel Winter Palace y nos preparamos para visitar el Valle de los Reyes, de las Reinas, Hatshepsut etc.

Esta es mi segunda razón para regresar a Luxor.