lunes, 17 de agosto de 2009

Ramadan 2009


En pocos días comienza Ramadan, se dice que será la noche del viernes con el cambio de luna, lo que quiere decir que el sábado será el primer día de ayuno de los musulmanes y continuaran así por un mes.

Este ayuno comienza al amanecer y termina al atardecer.

Este es mi cuarto Ramadan y a pesar que ya debería ser algo mas en mi vida, sigue conmoviéndome y lo sigo disfrutando.

El gran cambio para mi es que este año observare Ramadan trabajando, ahora podré ver que pasa en realidad con la masa trabajadora, con la gente que debe seguir con su rutina, pero sin alimentos, sin beber nada y para muchos, lo peor, sin fumar.

Uno de los grandes problemas que se enfrentan este año son las altas temperaturas, ya que no baja de 37 grados, llegando a veces a más de 40. Para ello el gobierno dispuso adelantar el cambio de hora y acortar así las horas mas pesadas del ayuno (igual que el año pasado).

En general las jornadas laborales se acortan y la gente corre a sus casas a celebrar el termino del ayuno en una celebración que se llama fetar o eftar (desayuno, ya que es la primera comida del día), la cual se realiza en el atardecer, después de la llamada de la oración (magrib)

Por Ramadan muchos colegio postergaron el ingreso a clases de este nuevo año escolar, es el caso de mis hijas, que salieron de vacaciones de verano en junio y regresaran en octubre nuevamente.


En estos años viviendo en Cairo, he podido sentir y ver el cambio de la gente, ver como se acercan cada vez a su religión, son cada año mas las personas que celebran el ayuno, tanto así que incluso los niños participan de el, cada vez se ven menos mujeres con el pelo descubierto y hace unos días se publico esta noticia que me sorprendió, ya que la tolerancia era uno de los valores que mas me gustaban de esta sociedad.


El fundamentalismo islámico arrincona la diversidad en Alejandría
A lo largo de kilómetros y kilómetros de concurridas playas en la segunda ciudad más grande de Egipto, no se ve ni una mujer en bañador. En las costas de Alejandría casi todas llevan ahora camisas de manga larga, caftanes negros hasta el tobillo y velo.
La escena pasaría desapercibida en países vecinos como Arabia Saudí o Irán, donde ocultar el cuerpo femenino es obligatorio según la ley islámica. En Alejandría —ciudad famosa por su sensualidad y apertura—, las bañistas con velo, junto con los conflictos sectarios, representan para algunos residentes la pérdida de una valiosa identidad diversa a favor de la uniformidad religiosa.
“Esta es la línea frontal de una batalla entre los laicistas y el fundamentalismo islámico”, sentencia Mohamed Awad, director del Centro de Investigaciones de Alejandría y el Mediterráneo, una entidad protegida bajo otra gran institución como la Biblioteca Alejandrina, que evoca la biblioteca de la antigüedad cuyo renombre contribuyó a la reputación pluralista de la ciudad.
Si el problema sólo fuera el bañador —o la gradual desaparición del alcohol de los cafés con vista al mar para evitar los insultos de los peatones—, la tendencia sería únicamente un dato curioso. Pero hay otros indicios más preocupantes de intolerancia, como los crecientes enfrentamientos entre cristianos y musulmanes, algo a lo que los alejandrinos no estaban acostumbrados hasta ahora.
Alejandría necesita valores comunitarios “estables”, declaró hace poco Sobhi Saleh, parlamentario y miembro de la Hermandad. La sensualidad, si significa sexualidad, no forma parte de la ecuación social.
En el recibidor de su oficina hay un folleto sobre el atuendo islámico adecuado. El caftán y un velo largo son correctos. Un velo ligero acompañado de pantalones vaqueros es incorrecto.
“Esta es una ciudad musulmana en un país musulmán; esa es nuestra identidad”, concluye.



Debo mencionar que esto es algo más radical y que aun hay zonas donde, básicamente, los extranjeros pueden disfrutar de un día de playa sin mayores restricciones y de una manera más cercana a nuestra normalidad.

Lo otros que me parece interesante, es que este acercamiento al fundamentalismo se ve mas en la clase media y baja y los mas pudientes se siguen mostrando mas occidentales, aunque quizás en el interior también experimentan este cambio y no lo muestran socialmente.

Como sea, lo anterior fue solo un paréntesis y lo realmente importante de esta entrada era comentar el inicio de Ramadan.

“Ramadan Karim” a los musulmanes que viven en países cristianos (como Chile) que hacen su ayuno con fe y en medio de una sociedad que muchas no entiende las razones.


Tengo varias entradas anteriores de Ramada, pero les dejo estas dos: